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Fideicomiso para la Salud de los Niños Indios de México

Acciones para el fortalecimiento de cuatro comunidades mixtecas, en Metlatónoc, Guerrero con la recuperación del amaranto para la dieta diaria.

1. Datos generales del proyecto

  • Nombre

Acciones para el fortalecimiento de cuatro comunidades mixtecas, en Metlatónoc, Guerrero, con la recuperación del amaranto para la dieta diaria.

  • Dependencias ejecutora

Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México A.C. [FISANIM A.C.] Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan A.C.

  • Tipo de proyecto

De carácter humanitario dirigido a la sustentabilidad y la producción de amaranto.

  • Ubicación del proyecto

Metlatónoc, Guerrero

  • Nombre del responsable del proyecto

Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México A.C.  Presidenta Ofelia Medina

  • Metas

Dar asistencia alimentaria en 4 localidades en la zona más pobre del país; presentar el cultivo del amaranto; desarrollar material didáctico, talleres dirigidos a la sustentabilidad y la producción de amaranto.

2. Justificación

El programa “Acciones para el fortalecimiento de cuatro comunidades mixtecas, en Metlatónoc, Guerrero, con la recuperación del amaranto para la dieta diaria”, es un proyecto piloto de carácter humanitario, dirigido al consumo y la producción de amaranto.

Es una propuesta de dos organizaciones civiles nacionales: el Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México A.C. [FISANIM A.C.], y El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan A.C. (Anexo 1).

Este programa se basa en la recuperación del consumo y el impulso al cultivo del amaranto, alimento originario de Mesoamérica, rico en proteínas de muy alta calidad, por lo que es idóneo para reforzar la nutrición de los niños indígenas de México. El amaranto produce un cambio sustancial en la condición física y la salud de poblaciones con desnutrición ya que, combinado con el frijol y el maíz, satisface los requerimientos nutricionales al proveer los 12 aminoácidos esenciales para el ser humano. (Anexo 2).

Oficialmente Metlatónoc es la localidad más pobre del país. Según el Consejo Nacional de Población, allí la tasa de mortalidad infantil es 66.9 por cada mil nacimientos, equivalente a la que tenía el país hace 29 años. Las familias viven con una dieta de maíz, chile, frijol y sal. Su supervivencia se sustenta en la producción de maíz en las pendientes de los cerros, con muy bajo rendimiento, lo que apenas alcanza para el consumo durante tres meses, situación que afrenta a los derechos humanos a la vida, a la salud, a la alimentación y, por tanto, compromete la supervivencia.

Tal situación demanda acciones de carácter humanitario, es por ello que el FISANIM propone llevar a cabo un programa en esta localidad. A través de nuestras investigaciones hemos comprobado que cuando se tienen satisfechas las necesidades alimentarias, se puede reflexionar sobre la vida, actuar en consecuencia, y pasar a una nueva etapa de autodiagnóstico comunitario y proyectos productivos.

Metlatónoc, en náhuatl quiere decir “en el metatito”. Su población —nahua, mixteca y tlapaneca (me´pa)— no tiene acceso a los niveles básicos de salud, educación o vivienda, lo que sustenta la relación indígena-pobreza. La Secretaría de Salud reconoce que cuarenta mil muertes al año en todo el país, tienen que ver con la desnutrición y las enfermedades infecciosas. Las principales causas de mortalidad infantil, originadas por desnutrición, son: gastroenteritis infecciosa, bronconeumonía, insuficiencia respiratoria, traumatismos cráneo-encefálicos y nacimientos prematuros. Estas muertes silenciosas constituyen un crimen social.

Es una población que requiere una acción asistencial de emergencia de carácter humanitario. El derecho a la vida, a la salud, y a la alimentación es preocupación del FISANIM. Con este proyecto esperamos enriquecer la dieta de los pobladores de las comunidades antes mencionadas con alimentos a base de amaranto de acuerdo a la edad y talleres de organización, gestión y cuestiones higiénicas y alimentarias que permitan mejorar la calidad de vida. La presencia del FISANIM coadyuvará a que el Estado reconozca la situación de Metlatónoc más allá de las cifras oficiales y actúe en consecuencia, ya que por el tamaño de las localidades y su lejanía respecto a los centros urbanos, no tienen acceso a programas gubernamentales.

Además de ser la más pobre del país, esta población esta expuesta al narcotráfico, la alta presencia del ejercito, los grupos armados, la emigración particularmente de la población masculina, todo lo cual conforma un panorama social complejo que pone en riesgo a los habitantes.

El trabajo se llevará a cabo en cuatro comunidades del Municipio de Metlatónoc, Guerrero, este Municipio se encuentra entre 5 y 6 horas de Tlapa, pero depende de la época del año, pues en época de lluvias el traslado tiene que ser a pie lo que implica 18 horas de camino. Elegiremos las comunidades, en que en todas ellas se hable mixteco, de esta manera la traducción de materiales educativos será en un solo idioma; al ser poblaciones menores a 500 habitantes, no reciben acciones gubernamentales; son comunidades en donde algunos de sus miembros ya han participado de cursos da salud y/o higiene y conocemos a los promotores de esas comunidades a través de Tlachinollan; se trata de comunidades que han manifestado su interés en trabajar en base a proyectos.

3. Información sobre la problemática a resolver

Localización

 El Municipio de Metlatónoc se localiza al sureste de Chilpancingo, sobre la carretera Chilpancingo-Tlapa. Pertenece a la región montañosa, con una altitud promedio de 2,020 msnm. Limita al norte con Alcozauca; al sur con Igualapa, Tlacoachistlahuaca y San Luis Acatlán; al este con el estado de Oaxaca y Tlacoachistlahuaca; al oeste con Atlamajalcingo de Monte y Malinaltepec. En la cabecera municipal de Tlapa se encuentra la desviación para llegar a la cabecera municipal de Metlatónoc, aproximadamente 72 Km. de distancia.

Metlatlónoc está integrado por 156 localidades donde se asientan pueblos tlapanecos y mixtecos. Las principales lenguas indígenas son, en orden de importancia, el mixteco y el tlapaneco.

Se caracteriza por un fuerte rezago en la dotación de servicios e infraestructura básica; prácticamente carece de hospitales, drenaje y carreteras; existe una alta dispersión poblacional y presenta bajos niveles de producción agrícola, especialmente de granos básicos. La principal vía comercial de la región es la ciudad de Tlapa, ubicada aproximadamente a 4 horas de distancia desde la cabecera municipal.

En 1979 el municipio se comunicó con Tlapa a través de una brecha de 74 kilómetros que, en tiempos de lluvia, sufre graves derrumbes de cerros, desgajamiento de caminos y encharcamientos.

El traslado de Tlapa a Metlatónoc y a varias de sus comunidades se realiza por tres rutas: Tlapa-Metlatónoc, Tlapa-Cochoapa El Grande y Tlapa-Dos Ríos; el viaje se efectúa en camiones de redilas o en camionetas, con una duración aproximada a 5 horas, dependiendo del destino. Tanto las salidas a las comunidades como la duración de los viajes dependen de las condiciones de los caminos; en tiempo de lluvias, las dos últimas rutas se suspenden y la única alternativa de traslado es a pie, lo que implica hasta 18 horas de trayecto. Incomunicación es, pues, una de las formas de definir la vida en Metlatónoc. (Anexo 3).

4. Información sobre el esquema de intervención propuesto

El cumplimiento de los tratados internacionales sobre Derechos de la Infancia, en particular el Derecho a la Alimentación, emanado de la Cumbre Mundial de la Infancia convocada por la UNICEF, y el Convenio 169 de la OIT, se podrá lograr a través de la recuperación del amaranto como una alternativa alimentaria, dándolo a conocer a la población y promoviendo su cultivo y su consumo diario.

Para fortalecer la organización de las mujeres el primer paso es priorizar sus carencias e iniciar el desarrollo social para lograr la disminución de la desnutrición y, por lo tanto, de la mortalidad materno-infantil. A pesar de las recomendaciones de la FAO respecto al amaranto, en México no existe ningún programa específico para alentar su desarrollo como alternativa alimentaria.  

Con el presente proyecto piloto, de carácter humanitario, dirigido a la producción y consumo de AMARANTO, se promoverá la siembra en traspatio y se fomentarán talleres de organización, gestión y cuestiones higiénicas y alimentarias que permitan mejorar la calidad de vida. Asimismo, este producto se incorporará a la dieta de la población de las comunidades que nos ocupan, en diferentes modalidades tales como alegría, mazapanes, harina, desgranado, alimento enriquecido a base de amaranto (papilla) y otras recetas que se practicarán en los talleres.

Atendiendo a la necesidad de actividades productivas y creativas para niños y adultos, se realizarán talleres a diversos niveles sobre orientación nutricional (alimentación infantil y materna), agua limpia, higiene, preparación de alimentos, plantas medicinales, hortalizas, compostas, manejo de basura, construcción de letrinas.

A través de talleres educativos, la población femenina será capacitada por indígenas (mujeres y hombres) previamente habilitadas(os) como técnicas(os) en salud y nutrición comunitaria y después en promotores de amaranto, que se encargarán —entre varias actividades más— de impartir nuevos talleres y registrar el seguimiento de peso y talla de los niños.

5. Información sobre el impacto que se quiere lograr

Como proyecto piloto uno de los objetivos es valorar su impacto y aprender de esta experiencia para mejorarlo y ampliar su cobertura.

Esperamos dos impactos importantes:
1. Implementar el amaranto como alternativa alimentaria en la población, mediante un proceso que estimule la aceptación, la siembra y el consumo.

2. Favorecer la disminución de la desnutrición y, por lo tanto, de la mortalidad materno- infantil en las comunidades en que trabajaremos.
 
 

Anexos

ANEXO 1

El Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México A.C. (FISANIM A.C.) fue fundado en 1990 por Ofelia Medina, Yolanda García y de Montanaro, y Francisco Toledo. Es una organización civil autónoma dedicada a buscar y promover soluciones a los principales problemas que afectan a la niñez indígena. Su objetivo es contribuir a mejorar las condiciones de vida a través de programas de salud, nutrición y creatividad.

En 1990 el FISANIM elaboró el Primer Diagnóstico de Salud de la Niñez Indígena de México (ver Anexo 4) en 600 de los 1,200 albergues educativos que el Instituto Nacional Indigenista y la Secretaría de Educación Pública tenían a su cargo en aquel entonces. Los resultados de ese estudio indican que el 87% de los niños y niñas presentaban desnutrición crónica adaptada, lo que se reflejaba en la corta talla y que ninguna niña mayor de 10 años presentaba el peso y la talla esperados para su edad. En las comunidades menores de 700 habitantes de los estados de Guerrero, Yucatán, Chiapas, Veracruz (Huasteca) y Oaxaca, la magnitud y gravedad de la desnutrición eran mayores. Desde entonces hemos puesto en práctica un programa para regiones indígenas en extrema pobreza que ha obtenido muy satisfactorios resultados, que se reflejan en el aumento de la capacidad organizativa de las mujeres, el nivel nutricional de la comunidad y, además, aporta nutrientes a la milpa agotada.

En colaboración con el Instituto Nacional Indigenista y la Comisión Nacional del Agua, el FISANIM realizó más de mil obras para proveer agua a pequeñas comunidades indígenas en todo el país. Con el apoyo de la organización Danesa DANIDA, desarrollamos en cuatro años una metodología del “Derecho a la Salud” en los estados de Veracruz, Puebla, Morelos y Yucatán. Las comunidades cubiertas hoy día lo llevan por sí mismas y han desarrollado, por autogestión, diversos proyectos productivos y de saneamiento.

A través de numerosos talleres, el programa “Presencia Creadora” ha fomentado la creatividad de niños y niñas indígenas de diversas culturas. Por ejemplo, el FISANIM propuso y gestionó los fondos para realizar la  exposición “Colorín Colorado: El arte de los niños indios de México”, obra plástica compuesta de enormes murales pintados sobre manta, que se expuso por primera vez en el Palacio de las Bellas Artes en 1993 y ha recorrido Estados Unidos, Japón, Alemania, el País Vasco, Dinamarca, Noruega, Finlandia, y, en enero del 2001, fue admirada en Nuuk, Groenlandia, donde Ofelia Medina y dos jóvenes artistas mexicanos realizaron talleres con niños y niñas de ese país que posteriormente montaron su propia exposición. “Colorín Colorado, el Arte de los Niños Indios” es una muestra de la capacidad creativa de la niñez cuando sus derechos se cumplen a cabalidad.  

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan A.C., fundado en 1994 por el antropólogo Abel Barrera, Monseñor Alejo Zavala Castro, Obispo de Tlapa, y la señora Ofelia Medina, entre otros, es un organismo no gubernamental con sede en Tlapa de Comonfort, Guerrero. Su misión es promover, ayudar y defender a los pueblos nauas, na savi (mixtecos), me'phaa (tlapanecos) y mestizos en su lucha por la justicia, la dignidad y el pleno respeto a sus derechos humanos.

ANEXO 2

El AMARANTO es la parte fundamental de nuestro proyecto, dado que su altísimo valor proteico produce una mejora sustancial en la condición física y la salud; combinado con el frijol y el maíz, satisface los requerimientos nutricionales al proveer los 12 aminoácidos esenciales para el ser humano. Al efecto, contamos con la asesoría del Dr. Ingeniero Agrónomo Sergio Barrales, Rector de la Universidad de Chapingo, especialista en amaranto, quien capacita grupos de promotores y promotoras para la siembra de dicha semilla con el propósito de reintroducirla a la dieta, no sólo en forma de grano sino también para aprovechar la hoja.  

Amaranto, es un vocablo que viene del griego, significa inmortal, que no se marchita; se describe así su cualidad de que al cosechar sus semillas la planta no muere.

El amaranto (huauhtli o guautle) fue descrito en el siglo XVI por Fray Bernardino de Sahagún como “una de las hierbas que se comen cocidas ...; es muy verde, tiene las ramas delgadillas y altillas, tiene las hojas anchuelas. Los tallos de esta hierba se llaman huauhtli y la semilla se llama de la misma manera; esta hierba se cuece para comer, sabe a cenizos… es muy común y cómenla mucho.” Sahagún se refiere al él, como bledos o cenizos, pues los españoles para describir la infinidad de cosas, paisajes y costumbres americanos escogieron nombres para los productos y las cosas de acuerdo a lo que conocían con anterioridad; así los capulines fueron llamados cerezas; los guajolotes, gallinas; los jaguares, tigres; los tejocotes, manzanas; los pumas, leones; el ixtle, esparto; y el huauhtli, bledos.

Los bledos y el amaranto, aunque se parecen, pertenecen a dos familias distintas: los primeros a las quenopodiáceas y el otro a las amarantáceas.

En México podemos encontrar diversas especies. Todas pueden consumirse tiernas, como verdura; en el campo se conocen como quintoniles y quelites (del náhuatl: verdura o hierba comestible). El tipo de amaranto que consumimos, por sus semillas, tiene tres especies: el amaranthus hypochondriacus del  noreste y centro, conocido en náhuatl como huauhtli o michihuauhtli y en purépecha como ahparis o chapata; el amaranthus cruentus, del sureste del país y Guatemala, con el nombre maya de xtes; y el amaranthus caudatus, de Sudamérica, conocido como kiwicha en quechua y achis en aymará. El que se cultiva alrededor del mundo hoy en día es de estas especies, por ejemplo hace unos cien años fue introducido en China y ahora es un cultivo de suma importancia que se ha incorporado a su cultura local.

El amaranto puede presentar un color rojo en sus hojas y flores, estas últimas también pueden ser amarillas. Por tener ambos colores en el mundo indígena se le asoció con el sol y su fuerza manifestada en la temporada de secas; un signo de esto es que, mientras otras plantas sucumben fácilmente ante la falta de agua, el amaranto sobrevive al reducir su transpiración.

Para los pueblos que habitaban en la cuenca de México el huauhtli era un regalo de Quetzalcóatl a la humanidad del quinto sol. Los arqueólogos han tratado de encontrar las huellas de su cultivo y demostrado su origen americano. Está presente en muchos de los restos más antiguos de Mesoamérica, por ejemplo, en el valle de Tehuacan se han hallado pruebas arqueobotánicas de que especies silvestres se recolectaban y consumían desde hace 10,000 años pero su cultivo doméstico se inició hace 7,000 años, antecediendo en algunos lugares a otras plantas; por ejemplo González Quintero y Montúfar certifican su cultivo en Tula anterior al maíz.

Entre los nahuas el amaranto cumplía un papel importantísimo; no sólo alimenticio, también tenía una función ritual: era usado para fabricar los huauhquiltamalli (tamales) que se comían en la fiesta del dios Xiuhtecuhtli, también se hacía una masa de su harina con miel llamada tzoalli empleada en muchas ceremonias a lo largo del año; con ésta se hacían imágenes de cerros, hombres y de los dioses Chicomecóatl y Huitzilopochtli, que se repartían y eran consumidas con devoción. De esta ceremonia el jesuita Joseph de Acosta describe que mediante un ritual las imágenes se convertían en la carne y huesos del dios de la guerra, lo que equivalía a los ojos de los frailes, a la transustanciación de la eucaristía y, su consumo, a la comunión.

Por esta razón se la percibió como una semilla diabólica o asociada a la idolatría. Los curas decían que Satanás, envidioso de Dios, había instituido en estas tierras una falsa comunión. En 1629, Ruiz de Alarcón, un sacerdote persecutor de idolatrías, reporta que los indios continuaban haciendo sus figuras, a las que se les ponían ofrendas, copal y velas (este último elemento de origen europeo).

Pero, como se ha dicho, el amaranto formaba parte importante de la dieta cotidiana de los pueblos. Zazil Sandoval nos hace un excelente recuento: se le consumía por ricos y pobres como verdura, solo o en guisados, en diversos tipos de tamales, tortillas, tostadas y bebido en atoles.

El códice Mendocino reporta que, en la época prehispánica, los pueblos sojuzgados por Tenochtitlan tributaban al año aproximadamente 4,000 toneladas de huauhtli, si a esto sumamos la producción local podemos darnos una idea de su importancia.

El desuso del huauhtli significó el terrible desprecio de los conquistadores por la cultura de los vencidos y las clases populares; de ser ingrediente de comidas de nobles, como el huauhquilmolli, reservado a los señores como Moctezuma, pasó a ser comida de segunda pues era parte de la dieta y gusto de los indios. Comer quelites era sinónimo de pobreza.

El amaranto resistió sólo en los pueblos indios, consumiéndose hasta nuestros días como verdura, en atoles, tamales y dulces de alegría que, paradójicamente, se fabrican de manera similar al combatido tzoalli, pero utilizando semillas tostadas y reventadas.

El consumo de quelites retrocedió ante el embate de alimentos europeos. En 1975 la Academia de Ciencias de Estados Unidos y otros organismos de la ONU nos abrieron los ojos sobre su valor nutricional y potencialmente económico, donde se explicaba que el amaranto es casi idéntico a la proteína ideal para el consumo humano. A partir de entonces, diversos científicos nacionales y extranjeros se abocaron al estudio de esta valiosa planta que puede ser la solución a muchos problemas en cuanto a alimentación se refiere y resultó que tiene:

  • Un alto contenido de proteínas y balance adecuado de aminoácidos esenciales en sus semillas y hojas, principalmente lisina, metionina y triptófano.
  • Fácil adaptación a las condiciones climáticas, edáficas y sistemas de cultivo tanto de los pequeños agricultores como de la agricultura extensiva.
  • Usos múltiples en la alimentación humana, obteniéndose del grano harinas con las que se preparan galletas, dulces, tamales, tortillas, bebidas refrescantes, etc., y las hojas se consumen al estado tierno en reemplazo de hortalizas de hoja con mayores ventajas nutritivas y económicas.
  • Rápido crecimiento y mayor capacidad de foto-asimilación que las plantas C3 en condiciones de escasa precipitación.
  • Usos medicinales: el preparado de los granos molidos se utiliza en el control de la diarrea provocado por amibas en zonas tropicales.
  • Presenta una eficiente asimilación del nitrógeno por la abundancia de proteína en sus hojas y semillas y por presentar altas concentraciones de nitratos en el líquido vacuolar de sus células.
  • Dado que la mayoría de los granos comestibles son gramíneas y siendo el amaranto una dicotiledónea de amplia adaptación, ello otorga nuevas posibilidades para la rotación de cultivos, introduciendo mayor diversidad en campos de monocultivo, lo que puede ser útil para el control de plagas y enfermedades.
  • Adaptación a amplios rangos de densidades de población, produciendo lo mismo a densidades de 20-25 plantas/m² que a 300-400 plantas/m², ocurriendo un fenómeno de compensación en la producción.
  • Dado el alto contenido de proteína y adecuada digestibilidad los residuos de cosecha son utilizados para alimentar animales. Excelente producción de materia verde y uso como planta forrajera en la alimentación del ganado.

Es una planta que proporciona una cubierta sombreada ideal para controlar las malezas por sus hojas anchas y crecimiento erecto.

Esta planta se cultiva tradicionalmente desde los 2,500 a 3,300 msnm. Es susceptible al frío, exceso de humedad, muy resistente al déficit hídrico, resiste mucho el calor extremo. También se han observado excelentes resultados a nivel del mar y áreas tropicales de la cordillera occidental. Además es muy adaptable a condiciones de crecimiento limitadas en agua y nutrientes minerales. Los mejores rendimientos se obtienen en condiciones adecuadas de suelo, humedad y temperatura, pudiendo alcanzar los 5000 kg/ha; aunque en promedio se obtienen rendimientos de 1000-2500 kg/ha.

En fin es un alimento magnífico que fue despreciado por siglos y ahora se presenta como una alternativa para combatir la desnutrición, como lo han probado otros planes alimenticios desarrollados por el Fideicomiso para la Salud de los Niños Indígenas de México.

ANEXO 3

MUNICIPIO DE METLATÓNOC.

Ubicación, aspectos geográficos y recursos naturales.
El municipio de Metlatónoc forma parte de la región de la Montaña en el estado de Guerrero; se localiza al sureste de Chilpancingo, sobre la carretera Chilpancingo-Tlapa.   En la cabecera municipal de Tlapa se encuentra la desviación para llegar a la cabecera municipal de Metlatónoc, aproximadamente 72 km de distancia. Con una altitud de 2,020 msnm. en promedio, limita al norte con Alcozauca; al sur con Igualapa, Tlacoachistlahuaca y San Luis Acatlán; al este con el estado de Oaxaca y Tlacoachistlahuaca, al oeste con Atlamajalcingo de Monte y Malinaltepec. El municipio está integrado por 156 localidades. Las principales lenguas indígenas en orden de importancia son el mixteco y el tlapaneco.

El relieve lo componen un 60% de zonas accidentadas, 23% de semiplanas y 12% de planas. Cuenta con elevaciones como los cerros de Gachupín, la Garza y el Cuate, cuyas alturas varían de 250 a 300 metros. Hay tres tipos de climas: el cálido subhúmedo, localizado en la parte que colinda con los municipios de la región de la costa chica; el semicálido, que se encuentra en el centro, hasta los linderos de los municipios que se hallan al norte, y el subhúmedo templado, que va desde el centro hasta donde colinda con los municipios del este y el estado de Oaxaca. El régimen de lluvias se presenta de junio a octubre con una precipitación de 2,400 milímetros aproximadamente. Las lluvias invernales son en enero y febrero.

Los recursos hidrológicos son los afluentes del río Ometepec, así como los ríos Grande, Chilistlahuaca o Piedra Parada, río Quebrado o Mixteco, que nacen en el municipio; además los arroyos con cauce permanente como el Mixtecapa, Encarnación Ixtiacabaza, Encajonado, Verde y Barranca de Cabeza.

Metlatónoc se caracteriza por un fuerte rezago en la dotación de servicios e infraestructura básica; existe una alta dispersión poblacional y presenta bajos niveles de producción agrícola, especialmente de granos básicos.

La principal vía comercial de la región es la ciudad de Tlapa, ubicada aproximadamente a 4 horas de distancia respecto a la cabecera municipal.

Población, tamaño, estructuras variables, demográficas y migración.
Existe un fuerte proceso migratorio hacia el norte del país y los Estados Unidos. La migración es una de las alternativas económicas para la población mixteca y tlapaneca.

El proceso sigue etapas: primero salen los jefes de familia o bien los hombres adultos, después se llevan a la familia completa dado a que los niños de 6 años en adelante pueden cobrar un sueldo por su trabajo, menor al del adulto, pero que contribuye al gasto y ahorro familiar.

Caminos y comunicaciones.
Desde 1979 el municipio se comunica con Tlapa a través de una brecha de 74 kilómetros que, en tiempos de lluvia, sufre graves derrumbes de cerros, desgajamiento de caminos y encharcamientos. En los últimos años se ha impulsado la apertura de brechas a través del municipio, mismas que conectan a la cabecera municipal con las comunidades más pobladas y con la Costa Chica, como ocurre con los ramales de Metlatónoc-El Coyul, Metlatónoc-Itia Zuti o Tierra Blanca-San Agustín El Viejo.
 
El traslado de Tlapa a Metlatónoc y a varias de sus comunidades se realiza por tres rutas: Tlapa-Metlatónoc, Tlapa-Cochoapa El Grande y Tlapa-Dos Ríos; el viaje se efectúa en camiones de redilas o en camionetas, con una duración aproximada a 5 horas, dependiendo del destino. Tanto las salidas como la duración de los viajes dependen de las condiciones de los caminos y, en tiempo de lluvias, las dos últimas rutas se suspenden; ante esta situación, la única alternativa de traslado es a pie, lo que implica hasta 18 horas de trayecto a la cabecera municipal.

MEDIO FÍSICO.

Principales ecosistemas.

Flora

La vegetación la compone la selva baja caducifolia. Su principal característica consiste en que todos, o la mayoría, de los árboles dejan caer sus hojas en época de seca. También cuenta con bosques de pino y encino.
 

Fauna

Es variada y se observan especies de conejo, liebre, tuzas, onza, tigrillo, gato montés, puma, zorrillo, lobo, coyote, zorro, venado, alacrán, víbora de cascabel, águila, chachalaca, zopilote, gavilán, etcétera.

Características y uso de suelo.

El suelo es del grupo chernozem o negro y también podzol o podzólicos. Contiene un alto porcentaje de nitrógeno.

Historia del Amaranto.  Investigación aportada por Miguel Vasallo y Eufrosina Rodríguez.