+ Programa de Nutrición

Fideicomiso para la Salud de los Niños Indios de México

Propuestas para la Atención a la Emergencia Alimentaria y Sanitaria de aproximadamente6,000 desplazados de Chenalhó, Chiapas.

El FISANIM es una organización civil dedicada a buscar y promover soluciones a los principales problemas que afectan a la niñez indígena. Nuestra labor es contribuir a mejorar sus condiciones de vida, a través de programas de salud, nutrición y creatividad. Con la colaboración de destacados miembros de nuestro Comité Técnico, hemos diseñado y desarrollado estos programas desde 1990 en los estados de Yucatán, Guerrero, Morelos, Puebla y Chiapas.

En 1990, obtuvimos el primer diagnóstico de salud de la niñez indígena de México, en 600 de los 1,200 albergues educativos, que el Instituto Nacional Indigenista y la Secretaría de Educación Pública tenían a su cargo en aquél entonces. Los resultados de este estudio indican que el 87% de los niños y niñas presentan desnutrición crónica adaptada que se refleja en la corta talla y que ninguna niña mayor de 10 años presenta el peso y la talla esperados para su edad. En las comunidades menores de 700 habitantes de los estados de Yucatán, Guerrero, Chiapas, Veracruz (Huasteca) y Oaxaca, la magnitud y gravedad de la desnutrición son mayores, llegando a condiciones que afrentan los derechos humanos.

También sabemos que la mortalidad infantil en comunidades indígenas de Chiapas ha llegado a cifras tan preocupantes como 109 por 1,000 nacidos vivos y se estima que 50,000 muertes al año en México, tienen que ver con la relación sinérgica que se establece entre la desnutrición y las enfermedades infecciosas. Estas muertes silenciosas también constituyen un crimen.

Tomando en consideración nuestra experiencia y reconociendo que es necesario colaborar para mejorar y proteger la condición nutricional de los grupos de mayor riesgo entre los desplazados, presentamos una propuesta de atención nutricional para, al menos, las mujeres embarazadas y/o lactando y para las niñas y los niños menores de 5 años. También se enuncian otras seis acciones de emergencia para la atención de la población desplazada que deben considerarse como prioritarias.

El Programa de Emergencia Nutricional se basa el la construcción de cocinas en cada campamento en las que las mujeres son capacitadas por un Nutrióloga indígena para que por equipos preparen diariamente un Alimento Enriquecido (PAC), para todas las mujeres embarazadas y lactantes y las niñas y niños menores de cinco años. También en las cocinas se lleva el seguimiento de peso y talla de esta población (tenemos los documentos con este seguimiento mensual desde el año 2000, así como diagnósticos realizados en en 1998 y 1999). Así mismo aquellos que padecen desnutrición leve, moderada o severa reciben 2 alimentos diarios y una despensa familiar, este Alimento Enriquecido se ofrece en un atole ya sea de arroz o avena endulzado con azúcar morena y en el que se aumentan 30 gr. por porción de un polvo alimenticio diseñado por la Nutrióloga Pilar Torre y también otros 30 gr. de amaranto.

A partir del año 2000 gracias a la Fundación Alejandro Díaz de Guadalajara México pudimos introducir a la dieta de la población atendida en las cocinas (35% de la población total), el amaranto. Los resultados del seguimiento del peso y talla de las mujeres y niños que han recibido el programa el notablemente mayor que el de aquellos de campamentos en donde el FISANIM A.C. todavía desafortunadamente no tiene presencia. (Más adelante si es de su interés les enviaremos estos resultados)

En mayo del 2002 contamos con la asesoría de un Ingeniero Agrónomo especialista en amaranto que capacitó a grupos de cada campamento para la siembra de dicha semilla con el propósito de reintroducirla a la dieta, no solo en forma de grano, sino también poder aprovechar la hoja. El amaranto era la base del sustento proteico del México prehispánico, el FISANIM A.C. considera muy importante la recuperación de esta maravillosa planta que según los organismos internacionales dedicados a la alimentación es uno de los de mayor calidad.

El FISANIM A.C. proporciona quincenalmente dotaciones de Alegrías “dulce de amaranto con miel”, Alimento Enriquecido en polvo y azúcar a los niños que asisten a la escuela (aproximadamente 400) en los campamentos de Polhó y Takiukum.

1. INTRODUCCION

A las condiciones de pobreza y marginación ancestral de los grupos indígenas de México, se agregaron las que resultaron del conflicto armado de Chiapas en 1994. Para finales de 1997, la nueva cara de la guerra produce el fenómeno migratorio de los desplazados internos. El impacto de este fenómeno en la salud de la población pone en riesgo la vida de miles de indígenas tzotziles que resisten los efectos de esta guerra mexicana. La magnitud de los daños a la salud entre los desplazados está en función de la cantidad de personas asentadas en un mismo lugar y del tiempo que tarden en retornar a sus hogares, la limitación del daño estará mediada por la capacidad, la calidad y la oportunidad de la atención que se brinde.

Hoy día el Fideicomiso mantiene cocinas y nutriólogas en: Polhó en 1 de 5 campamentos, Acteal, Takiukum, Yibelhó y Naranjatic. Pretendemos con la ayuda financiera que necesitamos obtener mantener cocinas en todos los campamentos.
Los daños a la salud en los desplazados, se instalan en poblaciones de por sí crónicamente desnutridas. No hay agua, ni alimentos y la totalidad de la población padece, además de la desnutrición, alguna o varias enfermedades. Las niñas y los niños menores de 5 años y las mujeres en ejercicio reproductivo (embarazadas y/o lactando) resultan particularmente afectados y sus condiciones se deterioran dramáticamente.

La situación en los campamentos de desplazados es de emergencia alimentaria y sanitaria. Se requiere diseñar acciones pertinentes de efecto inmediato; consideramos que las más urgentes para el cumplimiento de los derechos humanos respecto a salud y alimentación son garantizar:

- Agua limpia
- Saneamiento (manejo de excretas y basura)
- Techo
- Acciones médicas que se coordinen con
- los promotores de salud
- Alimentos familiares básicos
- Alimentos para la prevención y el tratamiento de la desnutrición.
- Talleres para niños y adultos.

2. NOTAS PERTINENTES

Tomaremos la cifra de 6,000 aprox. para referirnos al total de la población desplazada, hasta hoy, en Chenalhó, Chiapas, que se distribuyen en 9 campamentos. Las estimaciones para la población por grupos de edad y para la prevalencia de desnutrición se basan en la experiencia derivada de la atención a los refugiados guatemaltecos que llegaron a México a partir de 1982. Puede haber ciertas diferencias en la conformación poblacional y nutricional de los desplazados de Chenalhó con respecto a los refugiados guatemaltecos, pero ambas poblaciones comparten muchas características y hasta no contar con información precisa sobre la situación en Chiapas, consideramos que ésta es una referencia útil.

Se estima que las niñas y los niños menores de 5 años y las mujeres en ejercicio reproductivo suman el 35% de la población total; si incluimos al grupo de 5 a 14 años, esta proporción alcanza casi el 70%. Otros datos que podemos estimar a partir de la información disponible sobre los refugiados guatemaltecos, es la prevalencia de desnutrición entre los menores de 5 años. La de tercer grado alcanzó el 10.4% y la de segundo llegó al 46.6%; sólo el 7% de los menores tuvo un peso normal para su edad. Por lo tanto, es necesario llevar a cabo acciones terapéuticas para los casos con desnutrición de segundo y tercer grado entre los desplazados, que pueden estimarse en un 40% entre los menores de cinco años.

3. ACCIONES URGENTES PARA LA EMERGENCIA

3.1- Agua limpia
Se requiere la evaluación, el diseño y la instalación de sistemas para el abasto de agua limpia de usos diversos. Para el agua de consumo personal, se señalan las siguientes estrategias:

3.1.1 La compra y entrega de dos garrafones de 20 litros para agua purificada por familia.

3.1.2- Dotación de una “estufa ecológica Varney” y una cubeta metálica del número 16, por familia, que permita hervir agua. 150 estufas y 150 cubetas por cada campamento de 1000 habitantes. Entrega única.

3.1.3- Instalación de un equipo que permita el almacenamiento, tratamiento y distribución de agua purificada.
Este equipo incluye tinacos de plástico (Rotoplas) de 600 litros, la cantidad suficiente de manguera PVC de una pulgada con conexiones y llaves necesarias por tinaco. Se requiere un equipo por cada 1000 habitantes. Se debe de considerar el abasto suficiente de cloro y/o microdyn.3.2 Saneamiento
Es de suma importancia para la salud pública la instalación de letrinas secas y el manejo de aguas grises. Se requiere, por lo menos, de una letrina por cada 40 personas. Se propondrán a las autoridades de Polhó, las diversas estrategias técnicas que las Ongs presenten para su consideración, aprobación y puesta en marcha. Este trabajo debe facilitar la organización de grupos que se capacitarán para su construcción y uso. También es necesario considerar los servicios de regaderas, lavado de trastes y aseo personal.

3.3 Techo
En una evaluación reciente se identificó que, en todos los campamentos, 2,000 personas carecen aún de un techo elemental y que se requiere mejorar la “vivienda” del total de familias desplazadas. En este tema hay que considerar mejoras a las bodegas y lugares de distribución del abasto, así como sitios de reunión, casa de salud, cocinas y lugares para actividades infantiles.

3.4 Acciones médicas
El FISANIM requiere coordinar sus acciones de nutrición con las organizaciones de salud que trabajan para esta causa. Consideramos a la nutrición como la base de la buena salud. Recomendamos que las acciones médicas sean precedidas de la capacitación a médicos y personal de salud que las lleve a cabo. Cualquier acción de salud requiere contar con agua limpia suficiente, un diagnóstico, medidas de higiene y prevención. También hay que considerar que deben establecerse, junto con los promotores de salud, claros lineamientos sobre la prescripción y el seguimiento de los tratamientos. Consideramos pertinente el conocimiento, uso y promoción de la medicina tradicional así como la preparación de jarabes, ungüentos, jabones y tés, como de epazote e iztafiate para la desparasitación leve. Apreciamos el trabajo que algunas organizaciones proponen respecto a la capacitación de promotores, parteras y médicos tradicionales locales.

3.5 Despensas familiares.
Se necesita organizar una estrategia de alimentación familiar, que incluya al menos los siguientes alimentos por persona al día:

Maíz - 300 g.
Frijol - 100 g.
Azúcar - 30 g.
Aceite – 15 g.
Arroz o pasta 30 g.
Zanahoria o papa - 60 g.
Atún – 50 g dos veces por semana
Huevo – 50 g dos veces por semana
Sal - 2 g.

Es necesario considerar los implementos para la preparación: molinos de maíz, ollas, cucharas, cubetas de metal, pocillos y tazones.

3.6 Programa de nutrición para grupos vulnerables.
Durante la emergencia, la atención nutricional debe ocuparse de los menores de 5 años y de las mujeres embarazadas y/o lactando, a través de dos estrategias.

3.6.1 Programa de Alimentación Complementaria. (PAC). Consiste en instalar cocinas para preparar y distribuir una ración de “atole” de 250 ml, preparado con 25 g de arroz o avena, 30 g de un producto enriquecido o harina de amaranto, 15 g de azúcar y un poco de pasitas y canela. Una cocina consta de: . Construcción de un techo adecuado.

Instalación de agua
2 tanques de gas de 30 Kg
2 hornillas grandes, con la instalación correspondiente.
2 molinos de maíz manuales
2 tinas metálicas del número 5 ó 6
4 cubetas metálicas del número 16
4 cubetas de plástico de 20 litros con tapa
5 jarras de 4 litros
6 cucharas de cocina
4 cuchillos grandes
3 coladores grandes.
200 jícaras o tazones.
2 ollas de 20 litros.
100 cucharas sopera.

También se puede considerar la opción de distribuir medio kilo por persona, quincenalmente, de un producto concentrado en energía y proteínas (lo llamamos “papilla”) o de harina de amaranto, para ser preparado por las madres debidamente capacitadas
3.6.2 Programa de Alimentación Terapéutica. (PAT). Debe permitir el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los menores de 5 años identificados en la categoría de alto riesgo. Consiste en agregar una ración de 150 g de una mezcla básica de cereales, leguminosas y aceite, a la que en ocasiones se le puede agregar huevo, leche, atún u otro alimento proteico de origen animal y alguna verdura (que llamamos “puré de semillas”).

3.7 Otras acciones

Atendiendo a la necesidad de actividades productivas y creativas para niños y adultos, debemos participar en la creación de talleres de orientación nutricional, siembra, cosecha y conocimiento del amaranto, higiene, preparación de alimentos, manejo de plantas medicinales, hortalizas, compostas, manejo de basura, construcción de letrinas, carpintería, textiles, producción orgánica, suelos, riego, etcétera.